Amazonas, el estado venezolano donde manda el ELN

Desde hace al menos dos años, la presencia de guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (Eln) y de disidentes de las Farc se ha notado y denunciado en Venezuela, especialmente en los estados Bolívar, Apure y Amazonas, estos dos últimos fronterizos con Colombia. Así publica EL TIEMPO.

Allí han establecido sus asentamientos, en zonas selváticas, y se han involucrado en la explotación de los recursos minerales del suelo venezolano, específicamente oro, diamante y coltán.

El asesinato de tres integrantes de la Guardia Nacional Venezolana en un ataque del Eln hace una semana en Puerto Ayacucho –capital del estado de Amazonas– puso de nuevo en evidencia la presencia de la guerrilla en el país vecino.

En el hecho también quedaron heridos 10 uniformados que hacían parte del convoy emboscado el 4 de noviembre. Los hombres que los atacaron en el sector de Picatonal portaban armas largas.

“El ataque ocurrió unos 20 o 30 minutos después de que fue capturado Luis Felipe Ortega Bernal, a quien en Colombia se conoce con el alias de Garganta, considerado jefe de la estructura del Eln asentada en la frontera entre Vichada (Colombia) y Amazonas (Venezuela)”, le dijo a EL TIEMPO una fuente. Señaló que el objetivo de los guerrilleros era rescatar a su jefe.

‘Garganta’, jefe del frente ‘José Daniel Pérez’, del Eln, tiene 50 años, de los cuales ha pasado 30 en las filas del Eln. Aunque es colombiano, en el momento de su captura presentó su cédula venezolana a nombre de Gabriel Alfonso Ariza Suárez.

‘Garganta’ fue enviado por el comando central para que tomara el control de los espacios que dejaron las Farc. En esa frontera, al Eln se le sindica de al menos 80 homicidios. “Llevaban a colombianos y venezolanos a isla Ratón y Puerto Camejo, y allí los asesinaban, en un proceso de mal llamada limpieza social y toma de territorio”, afirma la fuente.

En Venezuela aseguran que se trata de la reinvención de estos grupos a la sombra de la ‘revolución bolivariana’, que en tiempos de Hugo Chávez tuvieron luz verde para entrar y descansar en el país vecino, pero bajo el régimen de Nicolás Maduro tienen un “trabajo” formal en las minas: organizar a los mineros para explotar el recurso, luego transportarlo y entregarlo al Gobierno venezolano, que desde hace poco tiempo recurre a la explotación minera como nueva fuente de riqueza ante el declive de su producción petrolera.

Diputados de la oposición venezolana sostienen que esto funciona como una especie de alianza laboral en la que la Fuerza Armada Nacional de Venezuela tiene un rol pasivo, con apenas presencia en algunos puntos de control y haciéndose de la vista gorda frente a la actividad ilegal de la zona.

Así lo explican, por ejemplo, el diputado por el estado Bolívar Américo de Grazia y el excandidato a gobernador y también exdiputado de esa región Andrés Velásquez, recientemente amenazados por el presidente Maduro por denunciar lo que ocurre en el sur del país.

Estas actividades de explotación y entrega de oro y coltán al Gobierno venezolano solían estar a cargo de los ‘pranes’ (criminales o exconvictos pertenecientes al crimen organizado que controlan a sangre y fuego la explotación de los recursos), pero poco a poco los disidentes de las Farc y guerrilleros del Eln que han entrado a Venezuela han ido asumiendo estos roles”, explica Velásquez a EL TIEMPO.

El ataque ocurrió unos 20 o 30 minutos después de que fue capturado Luis Felipe Ortega Bernal, a quien en Colombia se conoce con el alias de Garganta, considerado jefe de la estructura del Eln.

El diputado De Grazia explica que son tres los puntos donde el Eln y la disidencia fariana han logrado establecerse. Uno es Parguaza, zona conocida como el cuadrante entre los estados Bolívar, Apure y Amazonas y que pellizca la frontera con Colombia, donde se explota el coltán.

Esta zona es custodiada y operada por el Eln”, asegura. La segunda es en San Vicente de Paúl, en el municipio Cedeño, también en el estado Bolívar, donde hay explotación de diamante, y la tercera zona es Bochinche, en la zona limítrofe con Esequibo, al extremo oriental del estado Bolívar.

En este último punto la explotación es de oro, lo mismo que en el municipio Sifontes, donde se encuentra la zona de Tumeremo, fuente prácticamente inagotable del metal precioso, y por eso también de mafias que quieren controlarlo. Allí han ocurrido al menos tres masacres de mineros en los últimos dos años.

En Colombia las autoridades afirman que ‘Jhon 40’, jefe de la disidencia del frente 16 de las Farc, se mueve en Ciudad Bolívar (Bolívar) en camionetas de alto cilindraje y con hombres armados, bajo la mirada “cómplice de las autoridades venezolanas”. Estas redes que se lucran de la explotación minera alcanzan ganancias mensuales de unos 10 millones de dólares, dinero que compartirían con la Fuerza Pública venezolana.

Lea el reporte completo en EL TIEMPO.

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