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Conozca la red de operadores y testaferros de “Nicolasito” Maduro

El cartel del oro sostiene en el poder a Nicolás Maduro. Al frente se encuentran su hijo Nicolás Maduro Guerra y un grupo de jóvenes marabinos también conocidos en el Zulia como los boli-chicos maracuchos, ahora en la mira de EEUU y la Unión Europea.

El hijo de Nicolás Maduro ha sido objeto de varias acusaciones, desde traficar con drogas hasta controlar la explotación y el comercio del oro y coltán de las minas del sur de Venezuela.

Leamsy Salazar, exjefe de seguridad de Hugo Chávez y Diosdado Cabello, aseguró que Walter Jacob Gavidia Flores (hijastro de Maduro) utilizaba aviones pequeños de Pdvsa para transportar drogas en colaboración con su hermanastro Nicolás Maduro Guerra.

A finales de 2018, el diputado a la Asamblea Nacional, Américo De Grazia, hoy asilado en la embajada de Italia en Caracas, acusó al hijo de Nicolás Maduro de controlar las minas de coltán en Parguaza, al sur de Venezuela.

Más recientemente, el ex jefe de Inteligencia de Maduro, Christopher Figuera declaró, luego de exiliarse en EEUU, que había investigado a una compañía creada por el asistente del hijo de Maduro, Santiago Morón.

A través de esta empresa se habría establecido un monopolio en la compra del oro a mineros artesanales a precios bajos, para luego venderlo por cantidades mayores al Banco Central de Venezuela. Figuera estaba preparado para llevar la información a Maduro pero, dijo, “un oficial cercano al presidente le recomendó no hacerlo”.

El caso se vuelve mas oscuro aún con la defunción del mayor Jesús Alberto García Hernández, quien apareció muerto en extrañas circunstancias a mediados de mayo.

Según declaraciones de Cristopher Figuera, Guerra habría sido asesinado por el régimen: “Para estos carniceros era más fácil eliminarlo”, según reseña El Nuevo Herald.

García investigaba junto con Figuera varios casos de corrupción en los que estarían involucrados Tareck El Aissami, actual ministro de Industria; Calixto Ortega Sánchez, presidente del Banco Central de Venezuela; Simón Zerpa, ministro de Finanzas y Santiago Morón, asistente personal de Nicolás Maduro Guerra.

Quién es Nicolás “Nicolasito” Maduro Guerra

Es diputado de la ilegal Asamblea Nacional Constituyente (ANC), miembro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y director del Cuerpo de Inspectores de la Presidencia, un organismo creado para inspeccionar el manejo de fondos del gobierno. El resultado de su gestión está a la vista:Las empresas públicas fracasaron estrepitosamente, incluyendo Pdvsa.

En el perfil de su cuenta en Twitter, el único hijo biológico de Maduro se presenta como graduado en Economía Social de la UNEFA, flautista del Sistema de Orquestas y soldado de Chávez.

Nada dice de su actividad principal en el presente: Mantener, junto con una red de cómplices, operadores financieros y testaferros, el control del comercio ilegal del oro, pilar fundamental de la depauperada economía venezolana pero, sobre todo, el oxígeno que aún sostiene a su padre en el poder.

EEUU sanciona al hijo de Maduro

El 28 de junio, dos años después de sancionar a su padre, el Departamento del Tesoro incluyó a Nicolasito en la lista OFAC. 

Como resultado de esta decisión, todos los bienes que pudiera tener en EEUU quedan bloqueados y deben ser reportados a las autoridades. Igualmente, se prohibe a cualquier persona o empresa estadounidense mantener relaciones económicas o financieras con el sancionado.

De acuerdo a la Orden Ejecutiva (EO) 13692, Nicolás Ernesto Maduro Guerra fue sancionado por socavar la democracia de Venezuela y por corrupción.

EEUU se basó en cuatro acusaciones principales:

  • Ser funcionario actual o anterior del régimen de Venezuela y de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente.
  • Aumentar la censura y atacar la libertad de expresión con acciones contra la infraestructura de telecomunicaciones.
  •  Presionar a las Fuerzas Armadas Nacionales para bloquear el acceso de la ayuda humanitaria.
  • Por “haberse beneficiado de las minas venezolanas junto con Maduro y su esposa, Cilia Flores”.

Socios y testaferros de Nicolasito

Santiago Morón Hernández, junto a su hermano Ricardo, fungen como operadores financieros visibles en la trama del oro que comanda Nicolasito.

Los hermanos Morón Hernández, son oriundos de Maracaibo, hijos del dueño de la compañía Cresmo, C.A. que participó en los esfuerzos del régimen por acabar el paro petrolero de 2002.

Se trata de un contratista del Estado beneficiado con proyectos de Fondur, Metro de Maracaibo, Ducolsa y del Ministerio de Servicios Penitenciarios bajo la dirección de Iris Varela.

Según Transparencia Venezuela, Varela otorgó a la empresa de los Morón Hernández Bs. 209 millones para construir el Centro Penitenciario del Zulia. Los trabajos comenzaron en 2013. Dos años después Cresmo C.A. abandonó la obra, a pesar de haber cobrado el 70 % del presupuesto por adelantado.

El escándalo de la foto

Aunque la relación e influencia sobre el hijo de Maduro era vox populi en los círculos del poder, la primera vez que salió el nombre de la familia Morón a la luz pública fue en 2017.

Un rocambolesco episodio ocurrido en un evento social de la élite marabina, culminó con el encarcelamiento de una de las invitadas por tomar una foto a Nicolasito.

La foto de Nicolas Maduro Guerra que provocó el encarcelamiento ilegal de su autora. Foto Twitter

Rita Morales se negó a entregar su teléfono celular a los guardaespaldas del hijo de Maduro quienes luego se presentaron en su residencia privada para insistir.

Ante la negativa, fue detenida junto con su pareja cuando salía del aeropuerto de Maracaibo hacia Aruba y trasladada a la cárcel del Helicoide en Caracas donde pasó varios días detenida ilegalmente, según relató ElPitazo.

Una fuente cercana de la pareja señaló de forma extraoficial que los esposos fueron liberados luego de que sus familiares cancelaran una suma en dólares en cuotas.

La familia Morales y Nicolas Maduro Guerra habían sido invitados a la celebración de la primera comunión de un familiar de Santiago y Ricardo Morón en el Club Creole de Maracaibo.

Rita Morales no es la única víctima del todopoderoso clan de Nicolasito.

El caso de DolarPro.com

Otras fuentes señalan que presuntamente los hermanos Morón estarían detrás de la ilegal detención de Carlos Eduardo Marrón Colmenares en abril de 2018, dueño del portal web DolarPro.com, dedicado al seguimiento de las fluctuaciones del dólar paralelo.

Video del secuestro del padre de Carlos Marrón Colmenares, dueño del portal web DolarPro. Cortesía DolarToday

Radicado en Miami, Marrón Colmenares habría sido obligado a presentarse en Venezuela para intercambiar su libertad por la de su padre que había sido secuestrado por agentes del Sebin.

El fiscal general ilegítimo Tarek William Saab incluyó a Marrón Colmenares dentro de la denominada operación Manos de Papel contra los responsables de imponer “tasas criminales al dólar especulativo y de robar el cono monetario”.

Saab acusó a Marrón del delito de difusión de información falsa -contemplado en la Ley del Régimen Cambiario- así como legitimación de capitales y asociación para delinquir, previstos en la Ley Contra la Delincuencia Organizada y el Financiamiento al Terrorismo.

Carlos Marrón (40 años) estaría detenido en el internado judicial Rodeo III donde habría sido sometido a torturas, según la defensora de derechos humanos Tamara Sujú.

La fiebre del oro y el coltán

Con el apoyo de las principales instituciones económicas, legales y represivas del régimen, Nicolasito y su círculo de operadores y testaferros han tomado el control de gran parte del negocio ilegal del oro y el coltán en Venezuela.

Para lograrlo se habrían apoderado de compañías a través de medios ilegales, denuncian sus propietarios, como el caso de la Empresa Minera Ecosocialista Parguaza (Emmepsa), surgida del decreto de creación del denominado Arco Minero en 2016, cuyo presidente era Félix Ángel Oliveros Alcalá, miembro del círculo íntimo de Nicolasito.

Se trata de una empresa mixta donde el 55% del capital accionario pertenece a la estatal Corporación Venezolana de Minería, ahora en manos del cuestionado general Carlos Osorio, y el restante 45% a Corporación Faoz, una desconocida compañía venezolana que en 2016 firmó un acuerdo con el Ejecutivo para la explotación de coltán y diamantes, entre otros minerales, en Los Pijiguaos (Bloque 1 del Arco Minero), Estado Bolívar. El aporte de Faoz a la sociedad fue de solo 450.000 bolívares, si se quiere una cantidad insignificante para las inmensas reservas de minerales que se han detectado en la zona.

Félix Oliveros (Faoz) también suscribió un convenio con la Empresa Conjunta Minera de Nueva Esparta Ecomine para la explotación de magnesia en Isla Margarita, en agosto de 2016.

La investigación periodística denominada Papeles de Panamá develó que Faoz tiene una sociedad homónima en Barbados: Faoz Corp, inscrita el 13 de mayo de 2013, cuyo director es Rafael Enrique Solórzano Alcalá, familiar de Félix Oliveros Alcalá.

En septiembre de 2017, el ministro de Desarrollo Minero Ecológico, Víctor Cano, anunció el inicio de operaciones de la empresa mixta Parguaza.  Según el funcionario, citando a representantes de la empresa, Parguaza habría extraído 1.000 Kg de coltán mientras calibraban las máquinas de la empresa. Parguaza explotaría 20 toneladas de coltán al mes como parte de las acciones del Motor Minería para “diversificar la economía nacional y avanzar hacia la construcción de un modelo postpetrolero”, aseguró.

Cinco meses después de las declaraciones del ministro Cano, Ana Lisbeth Rondón en su condición de gerente general de Emmepsa, levantó un acta para dejar constancia que Santiago Morón, Alejandro Batraki, Alberto Romero y Jonel Ortiz, tomaron posesión de la empresa alegando irregularidades en la explotación del mineral.

Según el documento, Santiago Morón, quien se identificó como “representante del Estado”, acusó a Emmepsa de estafar al Estado y cuestionó las cifras de producción de coltán.

La familia Alcalá fue despojada a la fuerza de la empresa y Félix Oliveros estuvo encarcelado 45 días en la DGCIM donde se le habría obligado a firmar documentos y transferir información de toda la operativa de la compañía, según denunció desde España al sitio de noticias VenezuelaUsa.org.

La apertura del Arco Minero contó con la participación de varias empresas estatales y privadas como Faoz, Ecomine, Camimpeg, Gold Reserve y Supracal en su lanzamiento en 2016.

Según Oliveros, ahora el control total del negocio minero está en manos de Nicolasito, sus operadores los hermanos Morón y Alex Saab, el empresario colombiano asociado al programa Clap, otro de los sancionados por EEUU, que se encargaría de la parte internacional del negocio.

De Altamira a Bratislava

Ricardo José Morón Hernández y su esposa Zuzana Melicherová abandonaron su lujoso apartamento frente al Altamira Tennis Club de Caracas y se mudaron a Bratislava, la capital de Eslovaquia, donde comparten dirección de habitación y una empresa que han registrado a partes iguales: CCS Investments s.r.o., con un capital inicial de 5.000 euros.

Según el registro mercantil de la República Eslovaca, CCS Investments s.r.o. fue inscrita en febrero de 2019. Está autorizada para dedicarse a un amplio espectro de actividades financieras: arrendamiento y préstamos de recursos en efectivo obtenidos exclusivamente sin una convocatoria pública, factoring y forfaiting, servicios administrativos, servicios de corretaje y consultoría empresarial.

La pareja Morón-Melicherova posee un apartamento en el exclusivo edificio Icon Brickell Tower de Miami.

Se desconoce si Ricardo Morón continúa trabajando en la estructura financiera de los negocios de Nicolasito y su hermano Santiago, o más bien se habría alejado de la trama.

Los otros

Fuentes de CCD que solicitaron no revelar su identidad, señalan la estrecha relación de amistad entre el empresario marabino Carlos Alberto Salazar Mateos, los hermanos Morón y el hijo de Nicolás Maduro, conocida y comentada por las élites de Maracaibo.

Salazar Mateos y su familia son los accionistas mayoritarios del grupo Los Soles, dedicado al mercado del lujo en el sector de alimentos y ropa en Venezuela y Aruba. Carlos Alberto Salazar Mateos (33 años) maneja el grupo desde 2010.

En Maracaibo son los propietarios de dos elitescos restaurantes: Los Soles y Cazadores (anteriormente vinoteca Nuvó). En Aruba, poseen Los Soles Restaurant que funciona en el Palm Beach Plaza Mall.

Igualmente, son los dueños de la exclusiva boutique de ropa La QVinta en la Av 3G de Maracaibo y la sucursal del mismo nombre en el centro comercial ParqueCosta Azul en Isla Margarita.

El grupo anuncia en su web la próxima apertura de la tienda de exquisiteces La Marketa, colindante con el restaurante de su propiedad en la avenida 3G de Maracaibo, conocida como la cuadra gourmet de la ciudad.

En entrevista publicada en mayo de 2018, Salazar Mateos anunció que La Marketa sería “una fusión entre un mini-market de delicateses nacionales e importadas con un pequeño café/bistró al estilo de los restaurantes de mercados artesanales de EEUU, Europa y Asia, donde la gente puede comprar un determinado producto y solicitar que un chef experimentado se lo prepare de una determinada forma”.

CCD no pudo comprobar las posibles relaciones comerciales y/o financieras de Salazar Mateos con los hermanos Morón o el hijo de Nicolás Maduro.

En las próximas horas

El largo brazo de la justicia puede que alcance en los próximos horas a los operadores y testaferros de Nicolasito. Las autoridades estadounidenses y europeas investigan conjuntamente las propiedades y las finanzas de la red de corrupción del cartel del oro y del coltán venezolano.

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