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Lo primero que debes hacer para vivir más es poner a salvo tu piel

Un poco de sol puede ayudarte a vivir más, pero demasiado podría acabar contigo.

Puede parecer injusto, pero la mejor manera de acelerar el envejecimiento es tumbarse al sol.

Si quieres vivir más, debes protegerte del sol excesivo. Un maravilloso bronceado puede esconder multitud de desventajas. El sol no sólo produce arrugas que nos hacen parecer más viejos, también daña los cromosomas de las células de nuestra epidermis y puede causar cáncer de piel.

Los rayos ultravioleta del sol son los que dañan la piel. Debido a que los rayos UVB (los ultravioletas, por si quieres sustituir las siglas) son responsables en un 85% de las quemaduras solares y son considerados como el principal causante del cáncer de piel; los primeros protectores solares estaban diseñados para luchar contra este tipo de rayos.

Sin embargo, hace aproximadamente cincuenta años los científicos descubrieron que los rayos UVA también podrían dañar la piel a más largo plazo al provocar la emisión de radicales libres. Lo anterior puede debilitar el sistema inmunitario, provocar reacciones alérgicas como eczema y dañar el ADN de las células de la piel.

El resultado es el envejecimiento prematuro (arrugas, poros abiertos, bultos, manchas en la piel y flacidez). También hay pruebas crecientes de que son los rayos UVA los que causan los melanomas -el tipo más peligroso de cáncer de piel- y no los UVB como se pensaba en un principio.

Pero lo anterior no significa que tengas que evitar completamente el sol, el cuerpo necesita ser expuesto a la luz solar para procesar la vitamina D, esencial para fortalecer el sistema inmunológico, unos huesos sanos y la salud cardiovascular. También se han hecho algunas investigaciones interesantes sobre cómo afecta el sol a nuestro estado de ánimo y sobre cómo la exposición a la luz natural puede combatir la depresión. Esto no significa luz verde para desnudarse y tostarse al sol el próximo verano. Solo diez minutos al aire libre cada día sin protector solar, son suficientes para que tu cuerpo procese vitamina D.

Una Buena Idea…

¿No sabes cuánta crema solar debes ponerte? Con una cantidad aproximada del tamaño de una moneda basta para cubrir un brazo y la mano o la cara y el cuello, el doble sirve para cubrir una pierna y el pie, la parte delantera del torso o la espalda. Hay que aplicar la crema solar quince minutos antes de la exposición al sol.

Cada dos horas debe repetirse la aplicación pues se va perdiendo el efecto, y siempre hay que volver a untarse de crema después de nadar, incluso si es un protector solar resistente al agua, ya que están diseñados para protegerte en el agua, pero no son completamente resistentes, así que siempre se pierde una cierta cantidad con cada baño.

Intenta esperar cinco minutos después de aplicar la crema y antes de tumbarte al sol. A los cinco minutos es cuando se forma la película protectora más resistente. Necesitarás un frasco de cuatrocientos mililitros de protector solar por persona por cada diez días de vacaciones en la playa.

En nuestro mundo las claves sobre los peligros del sol son de sobra conocidas y la mayoría somos conscientes de las reglas básicas sobre cómo protegernos, pero lo que es más preocupante es que el riesgo de padecer cáncer provocado por el sol está determinado por la cantidad de tiempo de exposición al sol que recibimos de pequeños.

Un  único incidente de quemaduras solares durante la infancia duplica las probabilidades de tener cáncer de piel y los daños en el ADN de la epidermis pueden convertirse en cáncer pasados de diez a treinta años.

Es probable que esto no sea lo que quieres oír si formas parte de la generación que creció aceptando que las quemaduras solares eran parte del verano. Así que, ¿qué puedes hacer, si es que puedes hacer algo, para revertir el daño del pasado y reducir el riesgo de padecer cáncer de piel en el futuro?

Otra Idea Más…

¿Puedes lograr una piel que parezca más joven? No dejes de leer nuestro próximo artículo sobre la eterna juventud, aquí en Curadas.

Puedes empezar por beber mucho té verde (alrededor de cuatro tazas al día). Algunas investigaciones también han demostrado que los componentes del té verde pueden luchar contra el cáncer de piel. Persiste, con el tiempo acabará gustándote. También se piensa que comer vegetales con gran contenido en betacaroteno y vitamina A, como las zanahorias, puede ayudar a protegerse contra el desarrollo del cáncer de piel.

También es importante que prestes atención a tu piel (y a la de tu pareja): el 75% de los melanomas son descubiertos por los pacientes, no por los médicos, y con la detección temprana casi un 100% de los cánceres de piel tienen curación.

Visita a tu médico de inmediato si un lunar o mancha oscura existente está aumentando o si una nueva está creciendo. Si un lunar tiene una apariencia rugosa (los lunares normalmente son suaves y regulares) o si un lunar tiene una mezcla de diferentes sombras marrones y negras (los lunares normales deben ser marrón oscuro pero tienen un solo tono).

También debes contarle al médico los siguientes cambios si no desaparecen en dos semanas: Un lunar inflamado o con el borde rojizo, un lunar que empieza a sangrar, echar pus o pica, un lunar que cambia de textura o uno que es sustancialmente más grande que el resto.

La Frase:

«Nadie envejece sólo por vivir un número de años. Nos hacemos viejos cuando abandonamos nuestros ideales. Los años pueden arrugar la piel, pero abandonar el entusiasmo pueden arrugar el alma».

Samuel Ullman, poeta.

 

*Tomado de: «Pon a salvo tu piel» de: Sally Brown. En: Vive más y Mejor. Técnicas anti-ageing para conservar la salud y la juventud, de la colección 52 Ideas Brillantes de la Editorial Nowtilus, Madrid 2005.

La entrada Lo primero que debes hacer para vivir más es poner a salvo tu piel se publicó primero en Curadas.

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